La ruta llamada “Los Volcanes recientes de Gran Canaria” nos llevará en busca de uno de los volcanes más desconocidos de la geografía insular. Se trata de la Caldera “Hondo de Fagajesto” o Caldera de Galeote. Uno de los volcanes construidos en el último tercio del Holoceno (2.210 años) junto al Montañón Negro, el cráter de Los Pinos de Gáldar y el Jabelón. Son todos volcanes de la etapa reciente del vulcanismo en Gran Canaria y constituyen un eje estructual donde El Hondo tuvo una doble génesis (estromboliano y explosión freática). Su caldera elíptica tiene unos 205 x 175 metros y su fondo es plano.

Esta ruta comienza en la montaña de Los Moriscos, justo en la cruz que lleva su nombre, lugar que históricamente se tiene como referencia para la confluencia de hasta cinco municipios de la isla: Artenara, Tejeda, Valleseco, Moya y Gáldar. Desde aquí debemos tomar la dirección oeste por la pista que viene desde la Cruz de Tejeda. A unos 100 metros debemos girar a la izquierda, tomando la senda del Camino de Santiago de Gran Canaria.

Esta pista nos permitirá salir del pinar y descender por un camino de picón, divisando a la derecha el primer volcán y la cañada de Hoya de La Perra, visible por las extracciones de picón que en los años 80 del siglo pasado estuvieron a punto de acabar con este volcán. Se trata del Montañón Negro.

Seguimos bajando y nos aproximamos a la carretera general, donde debemos tomar la dirección izquierda hasta el siguiente camino que aparece por la derecha, cruzando la carretera. Este sendero después de atravesar otra carretera nos permite descender hasta el mirador de la Caldera de Pinos de Gáldar, otro de los volcanes de esta ruta.

Una vez en el mirador de la Caldera de los Pinos de Gáldar, el sendero continúa por La Cuesta de Los Pinos, de acusada pendiente, en la margen occidental de la Caldera, a través de una antigua cañada flanqueada por muros de piedra seca, hasta la encrucijada de caminos del Lomo de Los Galeotes. El sendero de la derecha va hacia Teror, el de la izquierda a Artenara y el de frente, por el que nosotros continuaremos nos lleva hasta Gáldar. En el cruce permanecen los muros de piedra en los que se controlaba y marcaba el ganado: los vestigios de la ganadería de trashumancia que aún pervive en las medianías del municipio.

 

Aparece en ese punto un antiguo pozo, una pista de tierra y una ingente cantidad de pinos cortados y talados, fruto de las tareas selvícolas que se realizan en los pinares del entorno.

Descendemos por la pista de tierra atravesando esta zona de almacenamiento de madera, hasta desembocar en una carretera asfaltada. Se cruza de manera directa para caminar por el fondo del barranco. A la sombra de castaños llegaremos a una pista de tierra ya en el centro del barranco de Galeote.

Después de pasar por delante de un pozo de extracción de agua, estar muy atentos porque antes de llegar a un grupo de eucaliptos, debemos abandonar la pista para coger un camino que sube a un arco rocoso, pequeño que está incrustado en la lava volcánica. Esto queda a nuestra derecha. Si nos pasamos esta entrada llegamos a una casa blanca con rebaño de ovejas y perros ladradores.

Este camino nos permite sortear esta zona de parcelas y sin perder cota llegaremos al pinar y una pista de tierra. En este punto tomamos dirección derecha para llegar a la caldera de El Hondo de Fagajesto en la cota 1.122 metros de altitud.

Después de pasar la caldera, caminamos por una pista en ascenso. Unos pocos metros porque en la siguiente curva debemos coger un camino a la izquierda. A medida que subimos el camino va recuperando su empedrado histórico, y finaliza en una pista hormigonada junto a vivienda. Tomamos a la izquierda para desembocar en asfalto de la GC- 221. Desde aquí giramos a la derecha por el asfalto hasta el cruce de Lomo El Palo, a unos 700 metros. Una vez en el cruce tenemos dos opciones: girar a la derecha e iniciar el ascenso nuevamente hacia Los Moriscos a través de la senda del Camino de Santiago de Gran Canaria, o bien descender hasta el pago de Caideros para observar las vistas del volcán Jabelón.

Si nos decidimos por esta última opción, en el cruce de Lomo el Palo debemos girar a la izquierda, hacia el área recreativa de Monte Pavón, donde iniciaremos el descenso por la Majada Grande siguiendo la senda del Camino de Santiago de Gran Canaria hasta llegar a La Degollada de Caideros, la zona alta del pago de Caideros, desde donde descenderemos a la plaza de San José.

Una vez llegamos al núcleo del barrio, nos trasladamos por el lateral izquierdo de la iglesia al cementerio parroquial del pago, desde cuya parte trasera, mirando hacia la costa, podemos intuir el cráter de la última erupción de Gran Canaria, que tuvo lugar hace unos 1500 años. Se trata de El Jabelón, cuyas coladas lávicas descendieron por El Valle hasta el barranco de Agaete, formando un malpaís que los antiguos canarios utilizaron como enterramientos, como se puede contemplar en el Yacimiento Arqueológico del Maipez.